COMO IDENTIFICAR EL ESPÍRITU DEMONIACO ASMODEO EN LAS PERSONAS.

 

En tu inmunda lujuria padecerás, porque te limpié, y tú no te limpiaste de tu inmundicia; nunca más te limpiarás, hasta que yo sacié mi ira sobre ti. Yo Jehová he hablado; vendrá, y yo lo haré. No me volveré atrás, ni tendré misericordia, ni me arrepentiré; según tus caminos y tus obras te juzgarán, dice Jehová el Señor. Ezequiel 24: 13-14.

Reflexión:

En la actualidad se maneja mucha sensualidad, en los medios de comunicación, como en la televisión, novelas, películas y publicidad para vender artículos costosos a los consumidores. Este tipo de publicidad erótica que maneja mujeres y hombres medio desnudos y con voluptuosidades llamativas que despiertan los sentidos sexuales tanto de hombres como de mujeres son manejadas por este demonio llamado asmodeo. Él es el encargado de despertar una de las obras de la carne que someten a la persona a aberraciones sexuales monstruosas como; la pornografía, la fornicación, la masturbación, homosexualismo, lesbianismo, sexo anal, sexo oral, sexo con animales, sexo entre hermanos, sexo entre padres e hijos y sexo con personas muertas. Tiene bajo su mando todos los espíritus lúbricos como los íncubos y súcubos. Este demonio provoca en las personas la ira de Dios. Este llega a través de enfermedades incurables como el SIDA, HERPES, SÍFILIS entre otras. Esto llega siempre que se quebrantan la ley de Dios. Escrito esta:  Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos. Cualquiera que yaciere con la mujer de su padre, la desnudez de su padre descubrió; ambos han de ser muertos; su sangre será sobre ellos. Si alguno durmiere con su nuera, ambos han de morir; cometieron grave perversión; su sangre será sobre ellos. Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre. El que tomare mujer y a la madre de ella, comete vileza; quemarán con fuego a él y a ellas, para que no haya vileza entre vosotros. Cualquiera que tuviere cópula con bestia, ha de ser muerto, y mataréis a la bestia. Y si una mujer se llegare a algún animal para ayuntarse con él, a la mujer y al animal matarás; morirán indefectiblemente; su sangre será sobre ellos. Si alguno tomare a su hermana, hija de su padre o hija de su madre, y viere su desnudez, y ella viere la suya, es cosa execrable; por tanto, serán muertos a ojos de los hijos de su pueblo; descubrió la desnudez de su hermana; su pecado llevará. Cualquiera que durmiere con mujer menstruosa, y descubriere su desnudez, su fuente descubrió, y ella descubrió la fuente de su sangre; ambos serán cortados de entre su pueblo. La desnudez de la hermana de tu madre, o de la hermana de tu padre, no descubrirás; porque al descubrir la desnudez de su parienta, su iniquidad llevarán. Cualquiera que durmiere con la mujer del hermano de su padre, la desnudez del hermano de su padre descubrió; su pecado llevarán; morirán sin hijos. Y el que tomare la mujer de su hermano, comete inmundicia; la desnudez de su hermano descubrió; sin hijos serán. Guardad, pues, todos mis estatutos y todas mis ordenanzas, y ponedlos por obra, no sea que os vomite la tierra en la cual yo os introduzco para que habitéis en ella.  Levítico 20:10-22. Una persona sometida por este espíritu es aquella que siempre quiere llamar la atención exhibiendo su cuerpo o partes íntimas, como glúteos, pechos, miembro, piernas, bustos etc. Este tipo de personas son lujuriosas y enfermas por el sexo. Asmodeo fue el demonio encargado de llevar a la destrucción las ciudades de Sodoma y Gomorra. Y hoy en día opera con mucha fuerza en el vaticano a través del homosexualismo y el mal llamado celibato. Este demonio es tan poderoso que solamente sale con 21 días cruzados de oración y ayuno solo con líquidos, porque generalmente vienen en la línea de sangre de las personas en las que se manifiesta. Es importante cuidar nuestros sentidos de lo que vemos, porque estas perversidades demoniacas entran por la vista y cuando se vuelven una fortaleza se convierte en adicción, y la personas quiere verlas y practicarlas a diario. Por eso cuida tus ojos de lo que no conviene, porque lo que no conviene contaminará tu alma y someterá tu espíritu. Escrito esta: Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos. Deuteronomio 4:9. Si has tenido una vida, de adicciones, a estas cosas anteriormente mencionadas, ora y ayuna para que el Espíritu Santo de Dios te saque de toda contaminación y atadura que satanás y el demonio asmodeo ha puesto en tu vida lo cual separa la gloria de Dios de todo ser humano. Escrito esta: Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que, al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Romanos 1:22-27. La lascivia, la lujuria, la fornicación, la masturbación, el sexo pervertido, los sueños eróticos, la zoofilia, etc. Son ataduras y hombres fuertes que cada persona tiene que destruir en su mente, alma, cuerpo y espíritu para caminar conforme a la voluntad de Dios. Todo ser humano está llamado a vencer su carne, su propio yo, sus razonamientos equivocados, iniquidades, su ego y todo tipo de perversidad sexual que lo hace inmerecedor de estar en la presencia de Dios. Jesús dijo: Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Apocalipsis 3:21-22. Dios Jehová de los ejércitos te bendiga.

Oración de hoy:
Amado Dios y padre celestial y divino Jehová de los ejércitos. Señor te doy gracias por permitirme un día más de vida, acompañado de tu poderosa y maravillosa presencia. en el nombre de Jesucristo de Nazaret tu hijo amado y rey eterno pido que todo sometimiento diabólico y demoniaco sea destruido de la mente, alma, cuerpo, corazón y espíritu de las personas que viven o han vivido sometidas por las aberraciones sexuales las cuales están destruyendo la humanidad. Señor tu creaste el sexo solo para procrear, y multiplicarnos bajo tu orden, solo entre hombre y mujer casados. En el nombre de Jesucristo hoy ato, ligo encadeno, reprendo y hecho fuera a satanás y todo demonio asmodeo que quiera operar en mi vida, a través de la televisión, la publicidad, la sensualidad de personas del mundo, las conversaciones que no convienen, los comerciales que no convienen, la pornografía, y toda maquinación demoniaca preparada en el mundo para desviar mis sentidos, alma, corazón y cuerpo de la verdadera voluntad de Dios la cual es buena, agradable y perfecta. Padre de gloria no permitas que me aparte de tu presencia, de tu misericordia, de tu gracia, de tu amor de tu justicia y de tu paz; te lo pido en el nombre de Jesús. porque cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, Aun a sus enemigos hace estar en paz con él. Señor nunca apartes de mí tu rostro ni me quites tu Santo Espíritu, dame la sabiduría, fortaleza, gallardía, osadía, coraje y fuerza para vencer cada día el pecado y la iniquidad que quiera manifestarse en mí, hazme un vencedor y triunfador ante todas las asechanzas del diablo así como Jesucristo venció. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Dios y Señor nuestro. De quien soy y a quien sirvo y serviré por siempre. Amén, Amén y Amén.

Escrita por:
Estivenson Navarro.
Inspirada por:
El Espíritu Santo.